Hay hombres que acarician y sanan.

No todos los hombres son malos.
No todos humillan, golpean y destruyen, no todos llenan los ojos de lágrimas por haber causado dolor.
Hay muchos hombres buenos y que valen todo el oro del mundo.

Porque hay hombres que acarician y sanan, hay quienes te llenan de flores y detalles.
Hay quienes comparten contigo un buen café, una charla, una película.
Hay hombres que se desviven en atenciones por ti, que aún te abren la puerta del auto, que te acercan la silla en el restaurante.

Hay quienes te dibujan sonrisas en el rostro con sus ocurrencias y su buen humor.
Hay hombres que hacen que te duela la panza y los ojos se colmen de lágrimas ¡pero por hacerte reír!
Hay hombres que te dan su brazo para caminar contigo en un parque o simplemente por caballerosidad.
Hay hombres hermosos que te hacen muy feliz tan sólo con su maravillosa presencia.
Hay hombres pacientes que te escuchan y te aconsejan.
Hay hombres que crían también con amor y dedicación a sus hijos.
Hay hombres que son perfectos amigos y confidentes sin otro interés más que el de ser tu gran amigo.
Hay hombres aún que valen las mil y un estrellas y aún más.

Por esos hombres vale la vida seguir sonriendo, seguir soñando, seguir amando.

Desconozco el autor.

Articulo con fin de lectura y entretenimiento

Join The Discussion